Una manera de acercar la literatura a los
niños es a través de los cuentos. Pero, no es lo mismo leer un
cuento que contar un cuento. ¡A los niños les encanta que contemos
cuentos!
A diferencia de leer un cuento, contarlo, nos permite una mayor
expresividad ya que utilizamos todo nuestro cuerpo, el movimiento de las manos,
la mirada, los tonos de voz, la boca etc. Esto nos permite captar más la
atención de los más pequeños, llegando a cautivarlos y meterlos dentro del
cuento y, hasta a establecer una comunicación con ellos.
Haciendo clic aquí, podréis ver un ejemplo de cómo contar el
cuento de Caperucita Roja haciendo uso de marionetas.
A diferencia de leer un cuento, contarlo, nos permite una mayor expresividad ya que utilizamos todo nuestro cuerpo, el movimiento de las manos, la mirada, los tonos de voz, la boca etc. Esto nos permite captar más la atención de los más pequeños, llegando a cautivarlos y meterlos dentro del cuento y, hasta a establecer una comunicación con ellos.
Haciendo clic aquí, podréis ver un ejemplo de cómo contar el
cuento de Caperucita Roja haciendo uso de marionetas.










